Justo cuando el enfrentamiento entre el general Eduardo Enrique Zapateiro, comandante del Ejército Nacional, y Gustavo Petro, candidato a la Presidencia, estaba al rojo vivo, Diana Marcela Osorio, esposa del alcalde de Medellín Daniel Quintero, llega a participar en el debate. 

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Hay diferencias con el general. Primero, sus palabras no tienen el alcance del oficial y, segundo, ella va en dirección contraria y salió a manifestar su apoyo irrestricto al dirigente de izquierda.

No se trata de un asunto marginal porque los competidores saben de la trascendencia de conquistar los votos en Medellín, en particular; y en Antioquia, en general. De hecho, Petro es tan consciente de la importancia de esta plaza que cuando anunció que Francia Márquez sería su fórmula vicepresidencial en el mismo acto informó que su primera tarea irse a vivir allí para sumar electores.

El hecho además muestra que Quintero, y parte de su administración, está jugado a favor de Petro. El burgomaestre también ha acudido a la red social Twitter para intervenir en la campaña y permitió que varios de sus alfiles renunciaran a sus cargos para irse a trabajar en ésta.

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Graduada en finanzas y relaciones internacionales, con una pasantía en la Organización de Estados Americanos (OEA) en Washington (Estados Unidos) y una maestría en posconflicto en Inglaterra, Diana Osorio entregó en las últimas horas dos extensas entrevistas –a Semana y a Blu Radio– en donde deja claro su apoyo a Petro.

“En mi casa, si el perrito pudiera votar y la gatica también, mejor dicho, todos vamos a votar por Gustavo Petro presidente y Francia Márquez vicepresidenta”, le dijo ella a Vicky Dávila.

Sus palabras tienen un eco enorme en una ciudad en donde, varios de sus críticos más acérrimos, han coincidido en afirmar que ella es el poder detrás del trono en la administración de la ciudad.

“Nadie en la Alcaldía, absolutamente nadie, puede decir que yo le recomiendo o les pido utilizar los recursos públicos del municipio de Medellín para ninguna campaña. Nadie puede decir eso. En un acto público que yo acompañe a mi esposo, nadie puede decir que yo he hablado de Gustavo Petro o de Verónica Alcócer, que es a quien he acompañado. Nadie puede decir eso. Entonces, ahí no hay un debate ético ni moral, porque no lo he estado haciendo”, precisó Osorio en Blu Radio.

La afirmación es una respuesta indirecta a la confrontación que su esposo tiene abierta con el expresidente Álvaro Uribe Vélez.

En efecto, hace un tiempo el exmandatario tildó a la actual administración municipal de ser “corrupta”. Entre sus señalamientos, están que “la Alcaldía de Medellín, para una venta de un inmueble, pidió soborno del 10 %, en una reunión estaba el hermano del alcalde” y “la Alcaldía de Medellín es corrupta y además tiene la cobardía de poner a la primera dama en búsqueda de dineros”.

En la emisora también aclaró: “Voy a seguir dando mi visión política sin utilizar recursos del municipio de Medellín. Yo no estoy de forma permanente en ninguna campaña, tengo una visión política que la comparto y no mezclo las campañas con eventos de ciudad ni los que organiza la Alcaldía. Puedo mirar a cualquier ciudadano a los ojos y decirle con total convicción que los que quisieron hacer campaña hoy no son parte de la Alcaldía de Medellín”.

En esta entrevista aseguró que sus expresiones políticas no son nuevas, sino que viene de trabajar hombro a hombro con su esposo, Daniel Quintero, en su campaña contra la corrupción y posteriormente en el apoyo del plebiscito por la paz.

“Yo vengo de ser activista con Daniel. Yo con él también tiré tomates en el 2013, estuvimos en toda esa campaña del plebiscito por el sí aquí en Medellín. Estuvimos apoyando la elección de Santos en ese entonces. Digamos que hay una historia de activismo político y yo no creo que haya un cargo que me haga quitar esa voz. La voz de las mujeres debe ser escuchada, independiente de la posición. Y si legal y éticamente es posible, no debemos coartarnos”, agregó la gestora social.

Para ella no se trata de un hecho inédito en la vida política del país. “Muchas personas creen que yo soy la primera en salir a anunciarlo, pero de hecho la esposa de Uribe (Lina Moreno) hace algunos años anunció su apoyo y su voto al candidato de ese entonces a la Alcaldía, Alonso Salazar. No es inusual que se dé el apoyo o se manifieste la voz de una gestora social”.

Sus palabras se mezclan con el eco de la posible participación de política de varios funcionarios públicos en la campaña.

En efecto, la alcaldesa de Bogotá, Claudia López; el alcalde de Medellín, Daniel Quintero; y el alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, han sido cuestionados por supuestamente intervenir en política en los últimos meses.

Ya lo mismo pasó con el presidente Iván Duque, quien ha sido cuestionado por varias salidas públicas en las que, sin mencionar al candidato, ha expresado críticas a propuestas de Petro.

La ley de Garantías Electorales prohíbe al presidente de manera expresa referirse a los demás candidatos o movimientos políticos en sus disertaciones o presentaciones públicas, dentro de los cuatro meses anteriores a la fecha electoral de primera vuelta, y hasta la realización de la segunda vuelta”, expresó el Instituto Anticorrupción a través de un comunicado.

Sobre los mandatarios también ha habido críticas de sectores bien informados en materia legal. Sin embargo, los analistas dudan al evaluar cómo se puede hacer responsable de una falta a uno de sus cónyuges.

“Yo creo en la política frentera. No creo que se deban hacer las cosas por debajo, eso es lo que en mi caso estoy haciendo y es lo que se hizo en la administración, cuando por ejemplo renuncian tres secretarios, que dijeron: siento que debo estar en la calle haciendo política y manifestando mi visión de país”, concluyó ella.

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