CaixaBank, Abanca y el BBVA, los bancos que más han subido las comisiones por mantener una cuenta | Economía



Los bancos continúan con la subida de las comisiones que aplican a sus clientes. En los últimos años, esta ha sido la única herramienta de las entidades financieras para incrementar sus ingresos y luchar contra los tipos de interés negativos. Ahora, a pesar de la perspectiva de dejar atrás esa política monetaria atípica, las entidades continúan encareciendo los cobros por mantener una cuenta. Las que más las han elevado este año son CaixaBank, Abanca y el BBVA, según Asufín. Los consumidores más castigados con estos sobrecostes son aquellos que no tienen productos contratados —nómina, uso de tarjeta, créditos, fondos de inversión o de pensiones o seguros—, lo que les eximiría del pago.

Esta es una de las conclusiones principales que se extrae del III Barómetro de Asufin (Asociación de Usuarios Financieros), al que ha tenido acceso EL PAÍS, que examina a los 11 bancos principales del mercado. “Este es el caso de CaixaBank, que sube el coste de la tarjeta de débito hasta 50 euros (36 euros en el 2021) y de 240 euros anuales en cuenta (60 euros, en 2021), mientras disminuye la comisión por descubiertos o elimina la de ingresos de cheque. BBVA pasa de 100 euros a 160 euros y Abanca de 50 euros a 144 euros”, explica en el estudio. En el caso de la entidad catalana, Gonzalo Gortázar, su consejero delegado, ha explicado en varias ocasiones que tres de cada cuatro de sus clientes no pagan estas comisiones porque tienen la vinculación suficiente (CaixaBank pide domiciliación de nómina y tres recibos o tres pagos con tarjeta al trimestre).

El sector recuerda este mismo punto casi al unísono: los usuarios quedan eximidos de estos pagos si tienen vinculación con otros productos. Además, justifican el cobro para los que no logran esa bonificación porque tener una cuenta les da acceso a los servicios de la entidad, por ejemplo ser atendido en una oficina o de forma telemática, lo que conlleva unos gastos fijos. En la parte baja de la clasificación, las entidades que menos cobran por mantener la cuenta son Unicaja (60 euros) y Cajamar (80 euros), según la lista de la Asociación de Usuarios Financieros.

Patricia Suárez, presidenta de Asufin, critica que se mantenga esta política incluso en un momento en el que se vislumbra en el horizonte la vuelta de los tipos de interés positivo. “Ya nos parecía caro el año pasado, pero sigue subiendo. Se entendía que fuera al alza con los tipos negativos, pero ahora que ya están previstas las subidas de los tipos de interés y en un proceso inflacionario como el que existe no se entiende que sigan presionando con más costes”. Según los últimos datos del Informe de Estabilidad Financiera del Banco de España, cuatro de cada diez euros que ingresó la banca por comisiones el año pasado se generaron mediante cobros por mantenimiento de cuentas y uso de tarjetas: 12.676 millones de euros de los 31.406 millones de ingresos brutos por comisiones del sector.

Con este nuevo incremento, explican desde la asociación, los bancos tratan de conseguir en realidad su gran objetivo: aumentar la fidelización de sus clientes para que concentren la contratación de productos financieros en una sola entidad. “Ingresar la nómina ya no es suficiente, y si no se cumplen otros requisitos, lo máximo que se consigue es una condonación parcial de la comisión de administración”, recoge el estudio. Y Suárez añade la ventaja con la que cuentan los tres grandes del sector: “Banco Santander, CaixaBank y BBVA son los más caros porque son los que más se han beneficiado de la concentración bancaria. Tienen muchos más clientes y eso les permite subir las comisiones sin tanto riesgo como entidades menores”.

Tarjetas más caras

La otra gran vía de entrada de ingresos por comisiones llega a través de las tarjetas. La asociación ha detectado alzas, especialmente en las de débito, en los cobros por emisión que afectaría a los clientes no bonificados. “Nos llama mucho la atención cómo intentan hacer que se use más la tarjeta de crédito, porque así se abre la puerta al endeudamiento”, argumenta la presidenta de Asufín. En el estudio se recoge asimismo el alza anual de media: “La subida de las comisiones más básicas se traslada también a las tarjetas de débito, que se encarecen de forma importante, pasando de costar 30,17 euros en su emisión o renovación al año, a 32,73 euros”.

A esto hay que añadir lo que se exige por sacar en cajeros automáticos en España (que no sean de la entidad o con las que colabore), en países de la UE o de fuera de la Unión. Asimismo, también ingresan por los intereses y comisiones cuando se producen descubiertos —se aplican cuando pasan unos días sin que se abone el descubierto para dejar de estar en números rojos—. La media se sitúa en el 6,04% de intereses, por debajo del 6,77% de un año antes, en parte “debido al movimiento de CaixaBank de no cobrar intereses por descubierto”, dice el informe.

Vía de escape digital

En este contexto, el negocio digital se presenta como la vía de escape —al menos por el momento— para evitar el pago de comisiones. “Ante esta subida importante [de las comisiones], la única respuesta de algunos bancos son las cuentas online, limitadas en los servicios y que al operar exclusivamente por internet tampoco son aptas para todos los clientes”, recoge el estudio.

Sobre este aspecto, la presidenta de Asufin destaca las múltiples ofertas de cuentas gratuitas por internet. Pese a ello, subraya que no todos pueden acceder a ella por la brecha digital. “Además, hay quien prefiere tener una oficina a la que poder ir para resolver sus problemas”, zanja Suárez.

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