La lista de las grandes vergüenzas en el Congreso – Congreso – Política


La bochornosa sesión plenaria del Senado en la que el senador Armando Benedetti, integrante del Pacto Histórico, le dijo a su colega del Centro Democrático Carlos Felipe Mejía que era “el más bruto del Congreso” se sumó a la lista de incidentes que han sido calificados por algunos sectores como vergonzosos en el Legislativo.

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Este miércoles, la campaña presidencial en curso elevó los ánimos en el recinto del Senado y Benedetti le respondió a Mejía las alusiones que hizo por los señalamientos de actos de corrupción de algunos integrantes de la plataforma política que apoya al candidato Gustavo Petro.

(En otras noticias: El duro ataque de Armando Benedetti a Carlos Mejía en debate del Congreso)

“Quiero decirle que hay un consenso entre los 100 senadores, 108, creo yo, hasta de su partido, en que usted es el tipo más bruto de este Congreso de la República. No hay un tipo más bruto que usted. No se ha leído un libro. Habla todo el día guevonadas, cosas tontas. Que el castrochavismo. Se murieron Chávez y Castro y usted sigue hablando de esas cosas”, le dijo Benedetti a Mejía.

En medio de las sesiones virtuales del Congreso, las cuales se realizaron con ocasión de la pandemia y las cuarentenas, la tecnología les jugó una mala pasada a algunos congresistas, los cuales protagonizaron otros hechos que recuerda la opinión pública.

Uno de ellos se dio el 31 de julio del 2020, en la Comisión Primera del Senado, cuando se votaban los últimos artículos del proyecto de ley que habilita la virtualidad en las sesiones ordinarias, el cual atravesaba su tercero, de cuatro debates.

Mientras se votaba uno de los artículos, la congresista de los ‘verdes’ Angélica Lozano comenzó a conversar con otra persona -que después se supo que era el senador Alexander López– sin percatarse que su micrófono estaba abierto y se le escucharon varias expresiones que provocaron las carcajadas de sus colegas.

“No, marica, qué amargura, qué amargura”, se le escuchó decir a Lozano, quien, al parecer, se refería a algunas manifestaciones que habría hecho su colega petrista, el senador Gustavo Bolívar.

“Con estos h. p. no se puede hacer nada”, dice la congresista, en momentos en que sus compañeros, en medio de carcajadas, le suplican que apague el micrófono. “Se jodió esta vaina”, dijo Armando Benedetti.

En otra sesión, el dos de julio del mismo año, el senador por Cambio Radical y presidente en ese momento de la Comisión Séptima del Senado, Fabián Gerardo Castillo, usó términos salidos de tono contra su colega y copartidario Carlos Fernando Motoa, en medio de una sesión de la célula legislativa.

En una sesión virtual, estaba hablando la senadora por el Movimiento Mira Aydeé Lizarazo cuando Castillo, sin notar que tenía el micrófono encendido, comenzó a hablar con alguien por su teléfono celular. “Hermano, no joda, el mismo verguero. Este ‘hp’ del Motoa no quiere dejar votar”, se le escuchó decir a Castillo.

De inmediato Motoa protestó por la referencia y varios congresistas de la Comisión le manifestaron a Castillo que tenía el micrófono abierto, por lo que estaban escuchando su conversación. “No se trata de cerrar el micrófono, sino de tener respeto para un senador”, dijo Motoa visiblemente indignado.

En medio de la presencialidad también hubo sesiones que terminaron en medio de insultos -incluso personales- de unos sectores a otros. El 12 de noviembre de 2019, senadores del Partido Comunes y del Centro Democrático se tranzaron en una pelea que obligó al presidente del Congreso en ese momento, Lidio García, a levantar la sesión.

El debate se dio alrededor de la responsabilidad de las Farc en la violencia sexual, especialmente contra menores de edad, y en si estos delitos debían estar en el terreno de la justicia ordinaria o de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), instancia de la justicia transicional creada con el acuerdo de paz con esta organización.

Esa noche el trato entre antiguos guerrilleros y uribistas fue con palabras como “cínicos”, “descarados”, “sinvergüenzas”, “asesinos” y “criminales” y senadores como Benkos Biohó, de Comunes, y Carlos Felipe Mejía, del Centro Democrático, saltaron de sus curules para insultarse.

Antanas Mockus

Antanas Mockus, en el momento en que se bajó los pantalones en la instalación del Congreso, el 20 de julio de 2018.

Y el 20 de julio de 2018, en la instalación del actual Congreso, el entonces senador por Alianza Verde Antanas Mockus, protagonizó un hecho que generó indignación en algunos y risas en otros: se bajó los pantalones en plena sesión inaugural del Legislativo.

Mockus explicó que lo había hecho para protestar porque la mayoría de los congresistas no estaba escuchando al saliente presidente del Congreso, Efraín Cepeda, en su discurso de despedida.

Algunos de estos episodios han sido producto de malas jugadas que les ha hecho la tecnología a sus protagonistas; otros han sido explicados y justificados por ellos. Pero más allá de esto, lo cierto es que para algunos observadores lo que el país espera del Congreso son debates de altura, respetuosos y argumentados, y leyes que le sirvan a la sociedad.

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